Localización
Villar de la Peñe, parroquia de Les Arriondes, Parres
Denominación
Peña Mancobiu, Peña de Villar, Castillo de Mancobio
Historiografía
Desde el siglo XVIII ya se tiene constancia de restos antiguos en este lugar, siendo relacionados con las fortificaciones medievales de La Forcada y Fíos (Prado, 1971 y 1974) y el asentamiento de guarniciones romanas (Cabal, 1953). Descrito durante la elaboración del Inventario Arqueológico del concejo en 1993, Rogelio Estrada García y en trabajos posteriores Jorge Camino Mayor y Yolanda Viniegra Pacheco, 2002. También ha sido incluido en el catálogo de fortificaciones medievales del Proyecto Castella coordinado por Avelino Gutiérrez González y Beatriz Suárez Manjón en 2010.
Régimen de Protección Legal
Incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA) el 23 de diciembre del 2013 y en el Catálogo Urbanístico de Piloña.
Descripción Arqueológica
Se localiza a 291 msnm, en un pequeño macizo calizo de forma alargada al W de la confluencia de los ríos Piloña y Sella, justamente sobre la localidad de Les Arriondes. Por los extremos enlaza con otros cerros calizos de cota inferior, estando limitado por los costados por empinadas laderas, casi vertical la meridional.
Recinto de planta ovalada de 55 x 45 metros delimitado por los abundantes derrumbes de una posible estructura muraria, muralla o restos de torre, que se dispersan en torno a la cima, por las laderas oriental y parte de la septentrional. El espacio de hábitat estaría en la ladera oriental, inmediato a la cima, donde se dispone un pequeño llano ligeramente inclinado de forma triangular de unos 20 metros de largo por 10 de ancho. Los abundantes restos de mampuesto irregular de caliza fueron interpretado como los “vestigios de una primitiva edificación”, de posible filiación medieval.
En el frente occidental se documentan tres taludes escalonados, con unas dimensiones de 47 metros y una altura de 3 metros para el inferior. El intermedio sería el más largo, con unos 78 metros de longitud y una altura de 6 metros, uniéndose en su extremo septentrional a otro talud transversal. El talud superior presenta una altura de 2,5 metros y una longitud de 48 metros, con una dirección NE-SW. En la vertiente septentrional del promontorio se reconocieron dos taludes, el transversal, de grandes dimensiones, unos 160 metros de longitud, 3,8 metros de anchura media e interrumpido unos 15 metros al W por un afloramiento rocoso, y otro de 2 metros de ancho y 62 metros de longitud. El sector oriental estaba defendido por otro talud de 53 metros de longitud y un ancho de 3 metros. En este mismo espacio, se documentó un pozo de planta ovalada de 2,5 x 3,4 metros que pudo haberse realizado durante la Guerra Civil (Estrada García, 1993; Camino Mayor y Viniegra Pacheco, 2002)
También descrito como poblado de grandes dimensiones, 150 x 50 metros, de forma alargada y tipología de castro en corona. Su aparato defensivo consta de un conjunto de aterrazamientos en las vertientes E y W, que se alternan con 2 contrafosos y varios fosos de pequeño tamaño en el sector W, desde donde se accede más fácilmente al castro. Los más extensos se encuentran en la zona superior, donde además se localiza un amplio sector de derrumbes; se ha sugerido la mayor parte del yacimiento podría estar ocupado por estructuras defensivas, y no por amplias zonas de hábitat (Fanjul Peraza, 2005 y 2014).
En la cima se reconocen restos de una estructura medieval, en una explanada o plataforma superior de 14 x 9,5 metros. Un conjunto de taludes en las laderas N y W podrían ser de cronología más reciente (Gutiérrez González y Suárez Manjón, 2010).
Cultura Material
No consta.
Periodización
Ha sido interpretado como fortificación altomedieval (Estrada García, 1995; Gutiérrez González y Suárez Manjón, 2010) aunque otras revisiones lo categorizan como castro (Camino Mayor y Viniegra Pacheco, 2002; Fanjul, 2004).
Estado de conservación
Durante la elaboración del inventario arqueológico ya se avisaba de la existencia en la ladera N de la Peña Villar de una cantera de gran envergadura que, aunque no le afecta en la actualidad directamente, podría hacerlo en el futuro (Estrada García, 1993).
Leyendas y tradiciones
Se desconocen.
Bibliografía
CABAL, C. (1953) La Asturias que venció a Roma.
CAMINO MAYOR. J. Y VINIEGRA PACHECO. Y. (2002) Los castros de la fastera oriental d’Asturies. Asturies, memoria encesa d´un país 14, págs. 20-33.
ESTRADA GARCÍA, R. (1993): «Asentamiento fortificado de la Peña Mancobio o Villar», ficha 17. Inventario Arqueológico del concejo de Parres. Consejería de Cultura del Principado de Asturias. No publicada.
ESTRADA GARCÍA, R. (1995) Reseña del inventario arqueológico del concejo de Parres. En: Excavaciones arqueológicas en Asturias 1991-94. 1ª edición. Oviedo: Servicio de Publicaciones del Principado de Asturias; p.236-238
FANJUL PERAZA, A. (2005). Los Castros de Asturias, una revisión territorial y funcional. Pp. 102-103
GUTIÉRREZ GONZÁLEZ, J.A. y SUÁREZ MANJÓN, P. (2010): Catálogo Inventario de castillos y fortificaciones medievales y modernas de Asturias. Depositado en la Dirección General de Patrimonio. Consejería de Cultura y Turismo del Principado de Asturias. Inédito. YAC170
MADOZ, P. (1985) Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico… Vol III, pp. 149. Reedición Editorial Ambito. Valladolid.
MARTÍNEZ HOMBRE, E. (1966) “Notizias de un peregrino de Oviedo a Covadonga. 1759; pp. 254 de la versión mecanografiada.
PRADO, R. (1971) “Fortalezas de la Reconquista. Se descubre el triángulo defensivo de Arriondas: Forcada, Mancobio y Fios”. La Peruyal.
PRADO, R. (1974) “Las probables fortalezas del Rey Pelayo (718-737): La Forcada, Mancobio , Fios, Las Torres”. La Peruyal.
PRADO, R. (1974): «Las primeras fortalezas de la Reconquista, en Asturias. La Forcada, Mancobio, Fíos y Las Torres», en Boletín informativo de la Asociación española de amigos de la Arqueología. nº 2. Pp. 26-27




