Chao Samartín

Localización

Castro, parroquia de Grandas de Salime, Grandas de Salime

Denominación

Chao Samartín, Castro

Historiografía

Citado en los diccionarios geográficos de los siglos XVIII y XIX, fue reconocido en 1967 por José Manuel González y Fernández-Valles y José Lombardía Zardaín e incluido en el Inventario Arqueológico del concejo de Grandas de Salime elaborado en 1989 por Ángel Villa Valdés. La revisión de unos materiales procedentes del yacimiento custodiados por José María Navieras Escanlar, “Pepe el Ferreiro”, en el Museo Etnográfico de Grandas de Salime propició entre 1990 y 1994 una serie de excavaciones arqueológicas dirigidas por Elías Carrocera Fernández. A partir de 1995 y hasta 2009 fueron llevadas a cabo por el equipo de técnicos coordinados por Ángel Villa Valdés como parte del Plan Arqueológico Director de la Cuenca del Navia, bajo la tutela y patrocinio del Principado de Asturias, de la Asociación de Amigos del Parque Histórico del Navia y la colaboración del Ayuntamiento de Grandas de Salime.  

Régimen de Protección Legal

Incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA) del 23 de diciembre del 2013 y en el Catálogo Urbanístico del concejo de Grandas de Salime. Declarado Bien de Interés Cultural (BIC) el 14 de mayo de 2014. 

Descripción Arqueológica

Se localiza en un tenue promontorio sobreelevado, discurriendo por el frente occidental el río Cabalos, afluente del Agüeira. Recinto de planta subrectangular en el que se distinguen fundamentalmente dos espacios, una plataforma aplanada ligeramente destacada en su extremo occidental interpretada como acrópolis y, al E, el área que configura el recinto principal del asentamiento. El aparato defensivo visible se concentra en las vertientes meridional y oriental, las más vulnerables, y se compone de un gran foso y de una línea de muralla.

El recinto más antiguo o acrópolis, fechado en el Bronce Final, se localiza en la explanada occidental del yacimiento y presenta una forma alargada, con unas dimensiones de 80 x 30 metros. Estaba protegido por una robusta empalizada, posiblemente de 4 metros de ancho y un foso en el lado oriental. En el centro y junto a una gran roca, se alzaba una cabaña de planta rectangular y esquinas redondeadas construida con postes de madera embutidos en paredes de mampostería. En la entrada al acceso al recinto, en el sector meridional, se localizó una cista de piedra que contenía parte de un cráneo humano. Estos hallazgos así como la falta de indicios claros como área residencial sugieren la existencia de un recinto de carácter ceremonial y ritual. Al exterior, sobre la meseta oriental, se identificaron leves huellas del que debió ser un poblado coetáneo de cabañas y cierres fabricados con materiales perecederos.

Durante la fase de ocupación de la Edad del Hierro, siglos V-I a.C, se llevaron a cabo diversas modificaciones que transformaron el trazado y estructura del antiguo recinto, extendiendose hacia el resto del promontorio. Dentro del mismo se exhumaron numerosas construcciones tanto de planta rectangular con esquinas redondeadas como circulares, todas sin medianerías ni compartimentaciones. De entre ellas destaca una cabaña de grandes dimensiones y planta oblonga y un edificio termal o sauna castreña de planta rectangular y cabecera absidiada. El aparato defensivo estaba conformado por una muralla de lienzo continuo que a partir del siglo IV a.C evolucionó hacia una muralla de modulos, así como un potente foso excavado en la roca de 10 metros de profundidad y 100 metros de longitud.

Durante la fase romana, siglos I-II d.C, el enclave sufrió una transformación sustancial hacia un asentamiento urbano abierto articulado en calles pavimentadas y estrechos callejones. Uno de los espacios más singulares de esta fase es una plaza de planta rectangular y pavimentado que ha sido interpretada como un espacio de uso comunitario para la reunión y la representación social; posiblemente se levantó sobre una gran cabaña comunal más antigua de la Edad del Hierro. Igualmente, en el sector septentrional y dentro del espacio intramuros, se identificaron los restos de una domus o casa señorial con varias estancias distribuidas en torno a un patio central con peristilo columnado. Durante este período se produjo el definitivo desmonte y abandono de las estructuras defensivas, siendo utilizados como elementos de nivelación y contención de nuevas construcciones. Así, el foso, primero sufrió su colmatación e inutilización tras la conquista romana, posteriormente fue reexcavado cavándose al lado otro foso de menores dimensiones, unos 3 metros de profundidad, para finalizar con su total colmatación y práctica inutilización a finales del siglo I d.C (Villa Valdés, 2005). 

Cultura Material

De la fase más antigua del Bronce Final, se recuperaron cerámicas y abundantes piezas metálicas, con predominio de elementos fabricados en bronce, como los fragmentos de un caldero y de un gran disco ceremonial, así como un hacha de talón y anillas. Es destacable por su simbolismo el depósito de una calota craneal de mujer joven en una cista revestida de una losa en la puerta de acceso al recinto.

La cultura material de la Edad del Hierro se compone un amplio repertorio de cerámicas de almacenamiento y cocina, objetos de adorno personal y algunas armas, destacando un puñal de antenas y una pizarra en la que aparecen representadas las figuras de dos caballos. De época romana, siglos I-II d.C, pertenece un numeroso registro de producciones cerámicas compuesta por terra sigillata y cerámica común de cocina y mesa, destacando una vasija que conserva inscrito a lo largo del cuello un saludo dedicado por los habitantes de BUROFLAVIA a los de OCELA. Presencia de ánforas y lucernas, recipientes de vidrio, numerosos objetos metálicos de bronce y hierro y un abundante repertorio de monedas procedentes de cecas del valle del Ebro de marcado carácter castrense. Igualmente lotes cerámicos de sigillata gris paleocristiana enmarcables entre los siglos V y VI d.C (Villa Valdés, 2005)

Periodización

Fase ocupacional más antigua en el Bronce Final, VIII-VII a.C. con amortización por un incendio.

Edad del Hierro, siglos V-I a.C.

Fase romana, siglos I-II d.C. e identificación con la ciudad de Ocela.

Destrucción y abandono durante la segunda mitad del siglo II d.C, hipotéticamente por un fenómeno sísmico.

Edad Media, necrópolis siglos VIII hasta no más allá del X d.C, expolio del enclave y construcción de algún tipo de edificio religioso (Villa Valdés, 2005).  

Estado de conservación

El yacimiento fue incluido en el Plan Arqueológico Director de la Cuenca del Navia (Villa Valdés, 1999). Desde 1990 hasta 2009 se han llevado  a cabo intervenciones arqueológicas, de limpieza y acondicionamiento. El yacimiento, es visitable y cuenta desde abril de 2007 con el Museo Castro de Chao Samartín. 

Leyendas y tradiciones

Referencia a un tesoro de los moros en frente de la Fonte a Bola, en el Chao Samartín, de un tunel hecho por los moros desde el Chao a Velabillerio, donde habían dejado enterrado un caballero de oro y la aparición de una mujer encantada (Álvarez Peña, 1997). 

Enlaces de Interés

Bibliografía Básica

ÁLVAREZ PEÑA, A. (1997) «Hestorias y Liendas de Castro (Grandas de Salime)» en Entrambasauguas, A Revista del Navia-Eo. Nº 4.

HEVIA GONZÁLEZ, S. & MONTES LÓPEZ, R. (2009): “Cerámica común romana altoimperial de fabricación regional del Chao Samartín (Grandas de Salime, Asturias)”, en Cuadernos de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, 35. Madrid, 27-187.

GONZÁLEZ Y FERNÁNDEZ-VALLES, J. M. (1976): «Castros del sector lucense y otros no catalogados». Miscelánea Histórica Asturiana. Oviedo.

GONZÁLEZ Y FERNÁNDEZ-VALLES, J. M. (1978), Asturias protohistórica, Historia de Asturias, 2, Ed. Ayalga, Salinas.

MAYA GONZÁLEZ, J.L. (1988): La cultura material de los castros asturianos. Estudios de La Antigüedad 4/5. Publicacions de la Universitat Autónoma de Barcelona.

VILLA VALDÉS, A. (1989): «Castro El Chao Samartín», ficha 01. Inventario Arqueológico del concejo de Grandas de Salime. Consejería de Cultura del Principado de Asturias. No publicada.

VILLA VALDÉS, A. (1992): Breve resumen de los inventarios arqueológicos Grandas de Salime, S. Martín de Oscos, Sta. Eulalia de Oscos y Villanueva de Oscos. En: Excavaciones arqueológicas en Asturias 1987-90. 1ª edición. Oviedo: Servicio de Publicaciones del Principado de Asturias. Pp.223-225

VILLA VALDÉS, A. (2005): El castro de Chao Samartín. Guía para su interpretación y visita. Ed. Sociedad Arqueológica Profesional. Asturias. 

VILLA VALDÉS, A. (2007): «Mil años de poblados fortificados en Asturias (siglos IX a.C.-II d.C.)», en J. A. Fernández-Tresguerres (Coord.): Astures y romanos: nuevas perspectivas. Real Instituto de Estudios Asturianos. Oviedo, Pp. 27-60

VILLA VALDÉS, A.(2009): “Los yacimientos”, en A. Villa (Ed): Castro de Chao Samartín. Oviedo, Pp. 69-81.

VILLA VALDÉS, A. (2010): “¿De aldea fortificada a Caput Civitatis? Tradición y ruptura en una comunidad castreña del siglo I d.C.: el poblado de Chao Samartín (Grandas de Salime, Asturias)”, en Cuadernos de Prehistoria y Arqueología Universidad Autónoma de Madrid 35. Pp. 7-26.

VILLA VALDÉS, A.; CABO PÉREZ, L. (2003): «Depósito funerario y recinto fortificado de la Edad del Bronce en el castro del Chao Samartín: argumentos para su datación», en Trabajos de Prehistoria 60, nº 2. Madrid, Pp. 143-151

VV.AA. (2009): Museo Castro de Chao Samartín. Catálogo. Consejería de Cultura y Turismo del Principado de Asturias y Asociación de Amigos del Parque Histórico del Navia. Oviedo. 

 

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