El Campón de Olivar

Localización

Olivar, parroquia de Seloriu, Villaviciosa

Denominación

El Campón.

Historiografía

Identificado el 20 de abril 1969 por José Manuel González y Fernández Valles y descrito por Martínez Villa et alli durante la elaboración del Inventario Arqueológico del concejo (1989) y Fanjul Peraza (2005, 2014). También ha sido objeto de estudio y excavado en 1996 por Camino Mayor (1997).

Régimen de Protección Legal

Incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA) el 23 de diciembre de 2013 y el catálogo urbanístico del concejo.

Descripción Arqueológica

Se ubica en la parte alta de una pequeña loma de unos 92 msnm desde la que se tiene un amplio dominio visual de la zona inmediata de Rodiles, Selorio y gran parte de la ría.

El recinto ha sido descrito como de forma ovalada y tendencia ovoide, de 105 x 80 metros de superficie irregular en la que aflora la roca madre y definido por una amplia terraza con rodea el centro. Está delimitado por un talud de hasta 5 metros de altura coronado por los restos de una muralla de la que en el momento del reconocimiento se conservaban dos tramos en el sector oriental y en el sector central. El mejor preservado es el occidental, con una altura de 1 metro, 50 de largo y un ancho de 10, posiblemente aumentado debido a su derrumbe. Estaba realizada con cantos de caliza de pequeño y mediano tamaño, dispersándose sus restos por parte por el terraplén. En su base se dispone un foso de 120 metros de longitud que debía rodear todo el recinto y del cual se conservan solamente dos segmentos largos en el frente NW y W. En el sector SE muestra 20 metros de ancho, aunque su media sería de entre 5 y 7 metros, dependiendo de las zonas. Se encuentra bastante colmatado y presenta un aspecto de aterrazamiento con una profundidad en el momento de su reconocimiento de apenas medio metro. Un parapeto, formado por un relleno de cantos calizos y tierra posiblemente obtenida del foso, se alinea en la parte exterior este, mostrando unas dimensiones, en algunas zonas, de 1 a 2 metros de ancho y 0.50 metros de altura (Martínez Villa, 1989).

Modelo Digital de Terreno a partir de datos LIDAR (PNOA 2012) e imagen 1973-1986 Interministerial (Diseño: Eduardo Pérez-Fernández © 2021)

Las intervenciones arqueológicas realizadas en 1996 por Camino Mayor se llevaron a cabo en el sector occidental del conjunto, abriéndose una sección radial de 35 metros que abarcó la terraza, la muralla, el talud y el foso. En la plataforma se reconocieron restos de habitación junto al derrumbe de la muralla y una cubeta rubefactada y recubierta por madera carbonizada que fue interpretada como el hogar de una cabaña construida con material perecedero. Bajo un derrumbe de 5 metros de ancho se documentaron los cimientos de una muralla muy tosca, sin canteado de los mampuestos, que podría estar coronada por una empalizada. Se asentaba sobre un potente talud levantado con una capa masiva de arcilla de 2 metros de grosos y niveles de compactación alternos conformados por bloques pétreos. La vaguada a sus pies mostró la existencia de un foso de sección trapezoidal de 15 metros de profundidad y 2 de ancho en la base, con su escarpe externo tallado en la roca y el interno levantado con los materiales del talud (Camino Mayor, 1999).

El enclave también ha sido descrito por Fanjul Peraza (2005, 2014) como un poblado de medianas dimensiones, 70 x60 metros, y forma ovalada. Sus elementos defensivos son la propia altura de la colina, de 7 metros sobre la base, algún tipo de bastiones o muralla en las cabeceras E y W y dos fosos de pequeñas dimensiones separados en el frente occidental por un contrafosos intermedio. El foso se ensancha en el sector oriental formando una vaguada de 40 metros de longitud que parece haber sido excavada en la roca (Fanjul Peraza, 2005, 2014). 

Cultura Material

Se recuperaron tres centenares de fragmentos cerámicos de la Primera Edad del Hierro, algunas piezas de bronce entre las que destaca un par de anillitas ensambladas, láminas férricas en el relleno de la muralla y escorias. Por último, también se documentaron semillas de un tipo de trigo, restos faunisticos de animales domésticos y desechos de marisqueo (Camino Mayor, 1999)

Periodización

En enclave fue excavado en 1996, proporcionando una ocupación en la Primera Edad del Hierro, con un posible origen fundacional en el Bronce Final. Varias muestras de carbón vegetal ofrecieron dos fechas: la UIC-7035, perteneciente a una ocupación interior, 2461+/-31 BP, cal BC 758-418 y la UIC-6954, tomada del relleno de la muralla, 2508+/-40 BP. cal BC 777-530. Estas dataciones enmarcan el yacimiento en una fase inicial o primera Edad del Hierro que se desarrolló entre los siglos VIII-VI a.C. (Camino Mayor, 1999).

Estado de conservación

Los fosos han sido cortados por el trazado de un camino de acceso a la parte alta del promontorio e igualmente se han visto afectados la muralla y los parapetos por la construcción de deslindes en las laderas y por el aprovechamiento agropecuario de la finca. Igualmente se avisa del peligro de repoblación de eucaliptos, como la finca lindante por el E (Martínez Villa, 1989)

Leyendas y tradiciones

Se desconocen.

Bibliografía

CAMINO MAYOR, J. (1999): «Excavaciones arquelógicas en castros de la ría de Villaviciosa. Precisiones cronológicas», en Excavaciones Arqueológicas en Asturias 4, 1995-98. Oviedo, 151-161.

CAMINO MAYOR, J. (2002): «Algunos comentarios sobre las pautas territoriales y sociales de los castros del oriente de Asturias», en M. A. de Blas y A. Villa (Ed.): Los poblados fortificados del noroeste de la Península Ibérica: formación y desarrollo de la Cultura Castreña. Homenaje al profesor José Manuel González y Fernández-Valles. Coloquios de Arqueología en la Cuenca del Navia. Navia, 139-157.

CAMINO MAYOR, J. (2003): «Los castros de la ría de Villaviciosa: contribución a la interpretación de la Edad del Hierro en Asturias», en Trabajos de Prehistoria 60, nº 1. Madrid, 159-171. 

FANJUL PERAZA, A.(2005) Los Castros de Asturias, una revisión territorial y funcional. Ayuntamiento de Teberga, p 95. 

FANJUL PERAZA, A.(2014) Los Astures y el Poblamiento Castreño en Asturias. Tesis Doctoral. Universidad Autónoma de Madrid.

GONZÁLEZ Y FERNÁNDEZ-VALLES, J. M. (1976): «Castros asturianos el sector lucense y otros no catalogados», en Miscelánea Histórica Asturiana. Oviedo.

MARTÍNEZ VILLA, A. et alli. (1989): «El Campón, Castro de…», ficha 66. Inventario Arqueológico de Villaviciosa. Consejería de Cultura del Principado de Asturias. No publicada.

MARTÍNEZ VILLA, A., REQUEJO PAGÉS, O., CABO PÉREZ, C. y JIMÉNEZ SÁNCHEZ, M., (1992): «Las Cartas Arqueológicas de Gijón y Villaviciosa. Métodos y resultados.» en Excavaciones Arqueológicas en Asturias 1987-90. Consejería de Educación, Cultura, Deportes y Juventud del Principado de Asturias. Servicio de Publicaciones, 237-245

 

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