Localización
Trescastro, parroquia de Gúa, Somiedu
Denominación
El Castiechu, El Castiel.lu; topónimos cercanos son Corona’l Castru y Trescastro
Historiografía
Identificado por José Manuel González y Valles el 4 de julio de 1971. Descrito en el Inventario Arqueológico del concejo de Somiedu realizada en 1996 por Rogelio Estrada García y citado por Margarita Fernández Mier en su tesis sobre el origen del doblamiento medieval del concejo (1999). También ha sido descrito someramente por Alfonso Fanjul en 2004 y 2014.
Régimen de Protección Legal
Incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA) del 23 de diciembre del 2013 y en Catálogo Urbanístico de Somiedu.
Descripción Arqueológica
Se localiza en un espolón cuarcítico en el extremo noroccidental del monte de la Corona’l Castro, en la cabecera del valle de Somiedo. Destaca en primer lugar la gran altitud sobre la que se emplaza, unos 1303 msnm y su valor estratégico por su cercanía al camino que asciende hasta el Puertu. El promontorio presenta abruptas laderas en las vertientes oriental y occidental siendo más accesibles las meridionales y septentrionales.
Según la descripción de Estrada García (1995) el recinto tiene unas dimensiones de unos 85 x 50 metros con marcado buzamiento de su superficie hacia el NW. En el extremo suroriental del recinto, en su sector más alto, se conserva un gran amontonamiento pétreo que delata la ruina de un hipotético bastión que complementaba y reforzaba la muralla en el sector más vulnerable del asentamiento. De la muralla aún se aprecian sus cimientos y debió bordear la mayor parte del perímetro del recinto, sino todo, según se deduce de los pequeños tramos de muro que afloran en el borde de los cantiles. En la vertiente septentrional, donde es menor la inclinación de la ladera, se observan nuevamente sus restos en forma de derrumbe en abanico. Estaba construida con un paramento externo labrado en sillarejo, un relleno interior y un paramento interno integrado mayoritariamente por bloques de pequeñas dimensiones. El resto de obras defensivas se concentran en el flanco meridional del espolón, donde éste se une a través de un istmo al monte y consisten en un conjunto de tres fosos excavados en la cuarcita que cortan el acceso por este sector. Dos de ellos, los más externos, discurren por la vertiente occidental del itsmo mientras que el interno, prácticamente lo atraviesa entero a lo largo de de 34 metros, con un ancho de 5 metros y una profundidad en su segmento oriental entre 5-6 metros de. Está rellenado parcialmente por una gran cantidad de derrumbes provenientes de la ruina la muralla que coronaba su escarpe interno. Aprovechando estos derrumbes en tiempos más recientes se levantó sobre sus restos el muro de cierre de la parcela (Estrada García, 1996).
El enclave también ha sido descrito como castro de medianas dimensiones, 80 x 50 metros, y forma alargada, separado de la sierra por un sistema defensivo complejo formado por dos fosos tallados en la roca separados por un contrafoso. Sobre estos se levanta un bastión que posiblemente está compuesto por varios módulos (Fanjul Peraza, 2004, 2014).
Cultura Material
Según testimonio recogido por Estrada García de la propietaria de los terrenos, durante la realización de unos trabajos de tendido eléctrico, se extrajeron objetos metálicos en un estado de conservación muy deficiente, que acabaron siendo desechados por los autores del hallazgo (Estrada García, 1996).
Periodización
Indeterminada
Estado de conservación
Fue afectado en las áreas septentrional y meridional del lateral W por la instalación de dos torres de tendido eléctrico, que fueron sustituidas al poco tiempo por las actuales, situadas fuera del recinto murado. Esto supuso la apertura de una pista de acceso por la esquina noroccidental del recinto y la excavación de grandes hoyos para la cimentación de hormigón. Las mencionadas torres aún permanecen en el lugar, tumbadas, tras haber sido serradas en su base (Estrada García, 1996).
Leyendas y tradiciones
Se desconocen
Bibliografía
ESTRADA GARCÍA, R. (1996): «Castiechu, Castro de», ficha 13, en Inventario Arqueológico del concejo de Somiedo. Consejería de Cultura del Principado de Asturias. No publicada.
FANJUL PERAZA, A.(2004) Los Castros de Asturias, una revisión territorial y funcional. Ayuntamiento de Teberga.
FANJUL PERAZA, A.(2014) Los Astures y el Poblamiento Castreño en Asturias. Tesis Doctoral. Universidad Autónoma de Madrid, p. 238
FERNÁNDEZ MIER, M. (1999): Génesis del territorio en la Edad Media. Arqueología del Paisaje y evolución histórica en la montaña asturiana: el valle del río Pigüeña. Serv. de Publicaciones de la Universidad de Oviedo.
GONZÁLEZ Y FERNÁNDEZ-VALLES, J. M. (1976): «Castros asturianos del sector lucense y otros no catalogados» en Miscelánea Histórica Asturiana. Oviedo.



