El Cuetu Chicu

El Cuetu Chicu

El Cuetu Chicu (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2015)

Localización

El yacimiento está repartido entre las parroquias de Santa Eulalia de Benia y Nuestra Señora del Buen Suceso de Bobia.

Catalogación

Identificado por Eduardo Pérez-Fernández el 11 de enero de 2008. La entrega de su correspondiente ficha en la Consejería de Educación, Ciencias y Deportes del Principáu d’Asturies para su inclusión en el inventario arqueológico del concejo de Onís fue realizada el 17 de septiembre de 2012.

Régimen de Protección Legal

El 1 de abril de 2019 se iniciaron los trámites para su inclusión en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA). No incluido aún en el Catálogo Urbanístico de Onís.

Descripción

El asentamiento fortificado se sitúa en la parte superior de un cerro calizo de 453 metros de altitud con un amplio dominio visual sobre el valle del Güeña, señalándose como uno de los escalones bajos del sector septentrional del macizo occidental de los Picos de Europa. 

  2009

La corona de la elevación, a no ser por una franja corta en el lado SE con fuertes desniveles, fue rodeada por una muralla construida en seco. Esta estructura defensiva cierra un recinto de planta ovalada de unos 90 x 70 metros con una superficie de 6.600 m². La parte central se levanta unos metros más arriba y se define como por una pequeña plataforma que no parece presentar acondicionamiento ninguno, ocupada por el intenso lapiaz rocoso y que a modo de acrópolis domina visualmente el resto de la superficie del asentamiento.

Derrumbes de la muralla (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2015)

Del gran anillo de derrumbes pétreos dispuesto en abanico que ocupa los sectores superiores de las laderas meridional y occidental de este cerro se deduce que ésta debió tener en torno a unos 140 metros de recorrido, con un grosor medio de 2,5 metros, estando dividida en dos tramos independientes de 10 metros y 130 metros respectivamente.

Detalle de los dos paramentos de la muralla (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2015)

Anexa y sobre la muralla se conserva una terraza perimetral de entre 6 a 3 metros de anchura. Para su construcción se debió optar por el enrasado y talla del lapiaz que conforma la roca madre, logrando una superficie plana superior que descansaría sobre apoyos rocosos puntuales y el lienzo interno de la muralla.

Periodización

Ante la ausencia de material arqueológico alguno directamente relacionado con el enclave, los únicos elementos para argumentar una cronología aproximada nos lo ofrecen sus propias caracteristicas. La cercanía a las minas de El Milagro podría relacionar su reexplotación y aprovechamiento del mineral de cobre con la ocupación del castro, como sucede en otros asentamientos parecidos cantábricos, en torno a una Edad de Hierro indeterminada. Las minas cupríferas de El Milagro se encuentran a 1,8 kilómetros al W del yacimiento y de su antigüedad son testimonio los instrumentos de trabajo hallados como picos, punterolas y martillos perforados.

Estado de Conservación

A parte del su tradicional uso para de surtir de piedra a los diferentes pueblos que le rodean también se ha visto afectado por la acción de los expoliadores. En la vertiente SW, a los pies de la muralla, se aprecia un gran pozo circular de 3 metros de diámetro producto del saqueo.

Detalle del pozo de saqueo. (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2008)

Al ser inferiores estos daños al 25% de la superficie total del yacimiento lo incluimos dentro del grupo de recintos fortificados que presentan un estado de conservación regular. 

Leyendas y Tradiciones

Se desconocen.

Bibliografía

No hay ninguna referencia anterior a este yacimiento.

 

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