La Cogolla de Cesa

Vista general de La Cogolla de Cesa (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2017)

Localización

Cesa, en la parroquia de Cuenya, Nava

Catalogación

El asentamiento fortificado fue descubierto y estudiado por José Manuel González en agosto de 1961, siendo incluido en su catálogo de castros asturianos en 1977. Catalogado por los autores de la carta arqueológica del concejo, Leandro Martínez Faedo y Fructuoso Díaz García en 1994.

Régimen de Protección Legal

Incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA) del 23 de diciembre del 2013 y en Catálogo Urbanístico de Nava.

Descripción

Se emplaza en la cima de un cerro aislado de 363 metros de altitud y morfología cónica desde el que se tiene una amplia visibilidad sobre el entorno. 

El recinto está conformado por una corona circular, un poco elíptica de norte a sur, aislada por un terraplén y sobre ésta una plataforma en forma de anillo de unos 12 a 15 metros de anchura. En su interior se levanta una acumulación central compuesta por conglomerados en la que no reconocieron restos de estructuras. (Martínez Faedo y Díaz García, 1994)

La Cogolla de Cesa desde el Norte (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2017)

El potente terraplén que delimita el pequeño recinto presenta una altura aproximada de tres metros y, aunque está erosionado y cubierto de una densa masa de tojo, es bastante acusado. A una cota inferior, ladera abajo, los autores de la carta arqueológica reconocieron las huellas de otro posible anillo defensivo exterior. La densa vegetación y su nivel de arrasamiento les impidieron confirmar este extremo. (Martínez Faedo y Díaz García, 1994)

Se ha interpretado el yacimiento como torre medieval, por las pequeñas dimensiones del recinto, 15 x 10 metros y por la falta de otro tipo de elementos defensivos complementarios como fosos (Fanjul, 2004:111). Sin embargo, según nuestras mediciones y sin rechazar un posible horizonte ocupacional medieval, las dimensiones del recinto superior serían bastante más mayores que las que supuestamente corresponderían a una torre. Los 75 m de largo y los 50 metros de ancho dan lugar a un espacio intramuros ovaladado de unos 3.150 m², suficiente para albergar un poblado no muy extenso en su interior.

MDT elaborado con datos LIDAR. Fuente: LIDAR-PNOA © Instituto Geográfico Nacional de España. (Diseño: Eduardo Pérez-Fernández © 2020)

Periodización

Se desconoce, aunque algún autor ha sugerido que por su morfologia podría corresponderse con una torre de período medieval (Fanjul, 2004:111).

Estado de Conservación

El yacimiento, además de encontrarse cubierto por tojo, ha sufrido diversas alteraciones antrópicas, como cultivo de cereal en la corona y repoblaciones de eucaliptos en toda su mitad oriental (Martínez Faedo y Díaz García, 1994)

Fotomontaje realizado con un MDT y una fotografía aérea de 09/10/1956. Fuente: IDEG (Montaje: Eduardo Pérez-Fernández © 2020)

Leyendas y Tradiciones

José Manuel González recogió, además del de La Cogolla, dos topónimos más, El Castrillón y El Castiellu, planteándose la posibilidad de que se tratase de desdoblamientos del castro. (Martínez Faedo y Díaz García, 1994)

El lugar cuenta con un buen número de leyendas y tradiciones tanto al recinto fortificado como a la cueva que se abre en la falda del monte, según referencias de Saúl Torga Llamedo y Fernando Lafuente Corte. Según estos autores las leyendas sobre La Cogolla la relacionan con una fortificación de los moros.

Sobre el mismo yacimiento se dice que apareció un broche de oro y que un día un vecino de la zona, al sembrar trigo y centeno, encontró un alfiler de oro bastante largo. Además, el lugar ya llamaba la atención de los buscadores de tesoros, como la referencia de la llegada a Cesa de un pobre con un pergamino en el que se leía que en La Cogolla había bolos de oro enterrados (Martínez Faedo y Díaz García, 1994).

Entre la colina y el pueblo de Cesa, en el lugar llamado El Llosu, se cuenta que también se encontró oro, al igual que en La Cueva de La Cogolla, bolos de oro enterrados y, pocos metros más allá, también un pendón. Se decía que tras cruzar una puerta y un río subterráneo había un arca de piedra con una bolera de oro en su interior y el pendón. Los autores de la carta arqueológica del concejo recogieron también una pequeña poesía que dicía que en la Cueva la Cogolla hay bolas y bolos de oro y vírgenes sobre todo. (Martínez Faedo y Díaz García, 1994)

Bibliografía

FANJUL PERAZA, A.(2004) Los Castros de Asturias, una revisión territorial y funcional. Ayuntamiento de Teberga.
FANJUL PERAZA, A.(2014) Los Astures y el Poblamiento Castreño en Asturias. Tesis Doctoral. Universidad Autónoma de Madrid.
GONZÁLEZ Y FERNÁNDEZ-VALLES, J. M. (1978), Asturias protohistórica, Historia de Asturias, 2, Ed. Ayalga, Salinas.
MARTINEZ FAEDO, L. y DÍAZ GARCÍA, F. (1994) Inventario arqueológico de Nava. Documentación inédita depositada en la Consejería de Cultura del Principado de Asturias.

 

 

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