La Corona Picu Llanza

Vista general de La Corona del Picu Llanza, (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2017)

Localización

Pico Llanza, parroquia de La Pereda, La Ribera y La Manzaneda, parroquia de Santa Eulalia de Manzaneda, Uviéu

Catalogación

Reconocido en 1951 por José Manuel González y Fernández Valles y añadido a su catálogo de castros de 1966. Añadido a la Carta Arqueológica del concejo de Uviéu elaborada en 1984 por Beatriz Junquera Lantero y a la de Ribera de Arriba realizada por Rogelio Estrada García en 1998.

Régimen de Protección

Incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA) el 23 de diciembre de 2013 y en los Catálogos Urbanístico de Ribera de Arriba y Uviéu. 

Descripción

Se encuentra en un cerro calcáreo a una altitud de 445 metros con un amplio dominio visual sobre buena parte del área central asturiana y controlar el paso del valle del río Nalón en su curso medio.

Castro de medianas dimensiones, de unos 60 x 60 metros. El recinto es descrito como “casi completamente circular”, sin apreciarse restos de foso, pero defendido por una muralla de piedra caliza, carente de argamasa, que rodea la cima. En su interior, en el sector SW, se han reconocido las huellas de “posibles taludes y las bases de unas también posibles estructuras de habitación, de época indeterminada. (Fanjul y Menéndez, 2004:110)

Vista aérea de la muralla y sus derrumbes en La Corona Picu Llanza (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2017)

Los restos de la muralla debían medir “como mínimo 2 metros de altura y rondaría los 1-1,5, quizás 2 metros de ancho según qué parte del recinto” conservándose en mejor estado en el sector NE. Según estos autores, “la buena conservación actual de la muralla da a pensar en su reutilización hasta épocas recientes como cerco para el ganado” (Fanjul y Menéndez, 2004:111)

Muralla y sus derrumbes en La Corona Picu Llanza (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2017)

Como complemento a ésta, en el frente SW del enclave, los afloramientos calizos naturales del terreno han sido interpretados como posible defensa, junto a la pronunciada pendiente. (Fanjul y Menéndez, 2004:110)

Recinto de unos 78 x 71 metros y forma “más o menos oval, un tanto achatada en dos de sus extremos”. Concéntricamente a la cumbre se dispone un anillo pétreo definido por un talud, producto de la acumulación de derrumbes de la antigua muralla. Entre este anillo y la cumbre, existe un amesetamiento de forma anular donde se asentarían las edificaciones.(Estrada, 1998)

El topónimo que recibe el enclave se refiere a la forma de corona o anillo de este, que a su vez da lugar a un amesetamiento, más o menos anchos que se dispone concéntricamente alrededor de la parte superior del cerro. Es descrito en planta “de forma ovoide y con afloramientos naturales de caliza”; Esta terraza o plataforma es rodeada “por un muro moderno y un anillo de piedra suelta que cae sobre las laderas”. (Junquera 1982:182)

Periodización

La ausencia de excavaciones científicas impide contextualizar adecuadamente los objetos recuperados ya que son poco representativos desde el punto de vista cronológico. El castro probablemente estuvo romanizado sin descartar una fase anterior de la Edad del Hierro.

  • Dos hachas pulimentadas provenientes del yacimiento fueron adquiridas para la colección Soto Cortés en 1890 y hoy se hallan en el Museo Arqueológico de Oviedo (Blas y Maya, 1974); Las hachas pulimentadas deben ser un arcaismo descontextualizado (Maya1988:61; Estrada, 1998)
  • Una pieza durmiente de molino de vaivén oblongo y un molde de fundición en arenisca, fueron localizados por el prof. J.M. González en el transcurso de sus prospecciones de la zona. El molino plano «que en principio sugiere una fecha moderna, posee grandes perduraciones hasta coexistir con los circulares; y el molde no se utiliza para la fabricación de piezas típicas que ayuden a matizar la cronología.(Maya1988:61; Estrada, 1998)
  • Junquera Lantero, durante la elaboración de la Carta Arqueológica de Uviéu, de un hallazgo localizado sobre el derrumbe de la muralla, en el extremo W-NW del enclave. Se trata de un fragmento de arenisca gris de grano fino, de 11,5 cm. de longitud máxima, 12 cm. de anchura max. y un grosor de 1,8 cms. que presenta la parte superior pulida, y con dos zonas que pudieran haber sido utilizadas como piedra afiladera.(Junquera, 1982)
  • Un machacador grueso de cuarcita, de forma triangular, con evidentes signos de haber sido utilizado como tal, debido al desgaste artificial de su punta, y que igualmente se utilizó como mano de moler, tal como demuestra el pulimiento de una de sus caras, la más amplia. Mide unos 7 cm de base x 10 de alto. (Fanjul y Menéndez:111)
  • Una mano de moler en roca caliza pulimentada en varias de sus caras debido a su uso como tal, y cuya punta debió utilizarse al igual que en el hallazgo anterior, como machacador. Mide 18 cm de largo x 9 de ancho. (Fanjul y Menéndez:111)

Del recinto foritificado, se sabe de referencias del hallazgo de monedas antiguas, así como de construcciones. Las monedas, sin mayores precisiones, no permite siquiera enmarcarlo en la etapa romana (Maya,1988:61).

Estado de Conservación

En el espacio intramuros amesetado se aprecian hoyos de saqueo provocados por exploraciones de buscadores de tesoros, particularmente relevantes en sus sectores nororiental y occidental (Estrada, 1998).

Imagen aérea tomada el 07 octubre de 1945, 6 años antes de su reconocimiento por José Manuel González y Fernández-Valles. Modelo Digital de Terreno a partir de datos LIDAR (PNOA 2012) e imagen 1945-1946 Vuelo Americano Serie A (Diseño: Eduardo Pérez-Fernández © 2021)

Leyendas y Tradiciones

Para los eruditos del siglo XIX, basándose solo en la homonimia, el «Pico Lancia» era la famosa ciudad astur asediada por los romanos, una consideración completamente descartada en la actualidad.

Bibliografía

BLAS CORTINA, M.A. y MAYA, J.L. (1974): “Hachas pulimentadas en castros asturianos”, B.I.D.E.A, nº 81. Oviedo. pp.191-216

ESTRADA GARCÍA, R. (1998): Carta Arqueológica del concejo de Santo Adriano. Consejería de Cultura del Principado de Asturias. No publicada.

FANJUL PERAZA, A.(2004) Los Castros de Asturias, una revisión territorial y funcional. Ayuntamiento de Teberga.

FANJUL PERAZA, A. y MENÉNDEZ BUEYES, L. R. (2004). El complejo castreño de los astures transmontanos. Ediciones Universidad Salamanca.

FANJUL PERAZA, A.(2014) Los Astures y el Poblamiento Castreño en Asturias. Tesis Doctoral. Universidad Autónoma de Madrid.

GONZÁLEZ Y FERNÁNDEZ-VALLES, J. M. (1976), Miscelánea Histórica Asturiana. Oviedo.

JUNQUERA LANTERO, B. (1982): Carta Arqueológica de Oviedo. Memoria de Licenciatura. Universidad de Oviedo. Inédito.

MAYA GONZÁLEZ, J.L. (1988): La cultura material de los castros asturianos. Estudios de La Antigüedad 4/5. Publicacions de la Universitat Autónoma de Barcelona. p.61

TUÑON y QUIRÓS, E.G. (1890): “Guerra de los romanos en Asturias”, Memorias asturianas dispuestas por Protasio González Solís y Cabal (4 de Septiembre de 1860), Madrid. (pp. 192-193).

 

 

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