La Cuguruta

La Cuguruta

Vista general del recinto fortificado de La Cuguruta (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2019)

Localización

Sobre la aldea de Lligüeria, perteneciente a la parroquia de San Llorenzu de Sellón, Piloña.

Catalogación

Identificado el 22 de junio de 2002 por Enrique Caso Blanco y Eduardo Pérez-Fernández.

Regimen de Protección Legal

Incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA) del 23 de diciembre de 2013

Descripción

Elevación caliza con una altitud de 745 metros que discurre alargadamente de norte a sur, con imponentes caídas por las laderas Este y Norte frenta a las meridionales y occidentales de pendientes más suaves. 

  2019

Muralla, plataforma inferior y plataforma superior en el sector meridional de La Cuguruta. (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2019)

Recinto de planta ovalada y medianas dimensiones de unos 140 x 75 metros, con una superficie delimitada de 6900 m². Su aparato defensivo está compuesto por una sólida muralla de casi 170 metros de recorrido y un grosor de entre 2 a 4 metros de ancho. Por los restos de sus cimientos observables en algunos tramos, parece que estuvo compuesta por dos paramentos de mampostería careada, levantados en seco con calizas tabulares canteadas del mismo cerro. Los abundantes derrumbes de su ruina se aprecian a sus pies a lo largo de todo su recorrido. Anexa y asentada sobre este encintado de defensivo se conserva una terraza perimetral de entre 6 a 3 metros de anchura.

Derrumbes de la muralla en el sector oriental de La Cuguruta. (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2019)

En el extremo meridional, sobre el aterrazamiento producido por la muralla, asciende un talud térreo de unos 20 metros que culmina en una plataforma superior que se articula en tres aterrazamientos escalonados orientados al sur. Con una planta de tendencia triangular de unos 30 metros de largo y cerca de 8 de ancho, este espacio presenta la superficie más apta para el hábitat junto con la plataforma sobre la muralla.

Posible atalaya de Cantu Dosu, al N de La Cuguruta. (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2019)

La arista que desciende por la ladera Norte culmina en un picacho llamado el Cantu Dosu, donde se conservan los derrumbes de los que debió ser una atalaya o pequeña torre, colgada sobre la Riega del Omedal. 

Reconocido por Felix Marcos García González, Nieves Ruiz-Nieto y Eduardo Pérez-Fernández, 16 de marzo de 2019.

  2004

Estaba defendido por “una muralla construida a mata terreno que arranca desde el norte hacia el sur para luego girar hacia el oeste de forma elíptica con una inclinación mínima hacia el sur”. Dicha muralla es descrita con un ancho de media en torno a los 5 metros y una longitud de 190 metros de largo. En el frente meridional es donde mejor se aprecian sus paramentos, levantados con “bloques calizos de mediano tamaño y ligeramente regularizados tirando a formas cuadrangulares” con un relleno intermedio de piedra pequeña y mediana. Bajo los restos de la muralla y en paralelo se aprecian “grandes depósitos de piedra de tamaño pequeño y mediano que por sus características y disposición proceden del derrumbe de la muralla”.

Vista aérea de La Cuguruta. (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2015)

Asimismo, en esta primera catalogación, se define erróneamente como una segunda muralla la plataforma superior. Está emplazada a unos 15 metros por encima de la muralla y sus restos no están tan bien definidos como los anteriores. Esta estructura parte desde el norte hacia el sur mostrando una longitud de “unos 70 metros de largo por 3 de ancho”.

Igualmente se describen tres plataformas o terrazas. El del frente meridional se localiza próximo a la muralla, presentando unas dimensiones de 6 por 3 metros. A una cota superior y orientación SW se dispone el segundo de unos 24 por 9 metros. Y el tercero sería el más próximo a la cumbre y muestra un espacio llano de unos 25 por 9 metros aproximadamente y orientación W.

A unos 200 metros al oeste de La Cuguruta se reconoció en una piedra cuarcita orientada al W en la que se grabó una cruz latina de 25 por 14 cm.

Detalla de la cruz latina grabada en una piedra, orientada a la Cuguruta. (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2014)

En torno a La Cuguruta igualmente documentaron los derrumbes del Cantu L’Osu, un espolón a unos 340 metros al N, unas posibles estructuras solamente visibles en determinadas épocas del año en La Coruña, un prado a 289 metros al SW así como dos posibles frentes de extracción de mineral de hierro y cobre en el frente septentrional.

Finalmente, también se refieren “restos de canteras tanto al S como al W de la Cuguruta, apreciándose la extracción de piedras para las edificaciones del pueblo de Lligüeria.”(Caso y Pérez-Fernández, 2004:ficha 26).

Descubrimiento del enclave por Enrique Caso Blanco y Eduardo Pérez-Fernández, 22 de junio de 2002.

Periodización
  Edad del Hierro Indeterminada

Martínez Vega refiere el hallazgo de dos piezas de hierro, un podón y un hacha, así como un fragmento cerámico con decoración en doble zig-zag que enmarca en la Edad del Hierro (Martínez Vega, 2003:124).

Estado de Conservación

Regular, no acusando, a simple vista, afecciones muy relevantes.

Leyendas y Tradiciones

Según Caso, los vecinos de Lligüeria “recuerdan que los muros estaban mejor conservados y que parte de los sillares fueron reutilizados en construcciones del pueblo. No se tiene ninguna explicación para existencia o la finalidad de estos muros que suponen muy antigua. Sí existen leyendas vinculadas a este lugar por los mismos vecinos sabedores de ellas que refieren a moros y tesoros que allí dejaron enterrados.” (Caso y Pérez-Fernández, 2004:ficha 26).

Igualmente se recogieron leyendas referentes a los moros y al rey Pelayo en la cercana aldea de Lligüeria.

Bibliografía

CASO BLANCO, E. y PÉREZ-FERNANDEZ, E. (2004) Carta Arqueológica del concejo de Piloña, Ficha 26. Consejería de Cultura del Principado de Asturias. No publicada.

MARTÍNEZ VEGA, A. (2003) La población primitiva en el valle del Piloña. RIDEA. pp.120-124.

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