La Torre de Paredes

La Torre de Paredes

Vista general La Torre de Paredes, (Google Earth Imagen © 2020 Maxar Technologies)

Localización

Paredes, parroquia de Llugones, Siero

Catalogación

Fue reconocido el 10 de mayo de 1970 por José Manuel González y Fernández Valles (González, 1976:140) quién publicará una foto de su aparato defensivo dos años después (González, 1978:65). Posteriormente, y durante la elaboración de la Carta Arqueológica del concejo de Siero, el yacimiento será reconocido nuevamente (Rodríguez Otero, 1988).

Régimen de Protección Legal

Incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA) del 23 de diciembre del 2013, ficha 6. En 2001, es citado como 11-SI en un mapa provicial de yacimientos arqueológicos. Sin embargo su localización es errónea, unos 700 metros más al SE. También está incluido en el Catálogo Urbanístico de Siero, en este caso correctamente, Ficha YA14a.

Descripción

El recinto fortificado se localiza en una de zonas más llanas de Asturies, en un espolón fluvial del río Nora, en las inmediaciones de la villa y necrópolis romana de “Monte les Muries” y a unos 800 metros al SW del recinto fortificado de El Cuetu San José.

 

MDT elaborado con datos LIDAR de La Torre. Fuente: LIDAR-PNOA © Instituto Geográfico Nacional de España. (Diseño: Eduardo Pérez-Fernández © 2020)

Recinto de forma ovalada-ojival, de unos 220 metros su eje NW-SE por 120 metros el eje SW-NE con una superficie interior de 17.240 m².

Los elementos defensivos de carácter natural defendían el recinto por sus vertientes W, S y SE a través de un potente escarpe de más de 12 metros de altura. Los elementos defensivos de carácter artificial se concentraban en los frentes NW, N y E y estaban compuestos por un sistema de un talud o «agger», un foso y posiblemente, un parapeto externo o «contra-agger».  

El talud o «agger» debía tener una longitud de 280 metros de longitud y arrancaba en el sector SW del escarpe fluvial. Su trazado recorria en arco todo el sector septentrional del recinto, en el escarpe del frente occidental. Desconocemos su altura debido a las graves afecciones que ha sufrido debidas a diversas explanaciones, sin embargo, en una foto del mismo de finales de los años 70 del siglo pasado (González, 1978:65), muestra una altura que podría haber superado los 6 metros. Igualmente, tampoco tenemos constacia de derrumbes ni de restos de paramentos que delaten la existencia de una muralla coronándolo.    

Elementos defensivos de La Torre desde el Este (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2019)

El siguiente elemento defensivo era un foso del que en el presente casi no queda huella, al haber sido colmatado con los materiales del talud antes descrito. Discurría en paralelo a éste, posiblemente alcanzando una longitud similar, unos 280 metros. Su ancho, basándonos en la fotografía antes reseñada, podría haber tenido en torno a los dos metros de ancho en la base. 

 

El elemento defensivo más externo es un contra-agger o parapeto térreo, que discorrería en paralelo al foso y el «agger». Tan solo se conservan sus leves huellas en el frente SE, elevándose sobre el foso apenas 1 metro y medio. 

El área delimitada por el recinto y los elementos defensivos es de una superficie de 25928 m²,  alcanzando el conjunto unas dimensiones de 268 metros de longitud, su eje NW-SE y en torno a los 150 metros en el eje SW-NE.  

El espacio interior debía ser bastante plano y regular, documentándose en su sector oriental, desde la carretera de acceso a las viviendas particulares y hasta el escarpe sobre el Nora, una pequeña hondonada que continuaba por todo el escarpe de forma menos acentuada (Rodríguez Otero, 1988)”

El enclave aprovechaba como defensas naturales el escarpe rocoso y abrupto en paralelo al curso del Nora que abraza el lugar por el S y el SW. Los elementos defensivos artificiales se disponían en el resto de sus frentes, a lo largo de los sectores oriental y el septentrional. Durante la elaboración del inventario arqueológico se reconoció en el sector E “un “agger” que debió ser mucho más extenso, pues en el NW aparece cortado y se ha utilizado para rellenar la “fossa” dando entrada al yacimiento por este lugar. En ese mismo sector, aparece otro pequeño “agger” delante del foso (Rodríguez Otero, 1988)”.

 

Foso del castro de La Torre (González, 1978:65)

Periodización

Se desconoce, aunque su cercanía a los asentamientos romanos documentados en su entorno podría proponerse una fase ocupacional en dicho período sin descartar otras previas o posteriores.

Estado de conservación

En 1988 el yacimiento ya presentaba «un grado de deterioro avanzadísimo, sólo se conserva una cuarta parte, las otras tres restantes están ocultas bajo edificaciones y altos muros de separación de fincas. El desarrollo industrial y la desidia administrativa sólo pueden explicar el lamentable estado de este importante castro» (Rodríguez Otero, 1988).

Otro factor de riesgo a tener en cuenta es su errónea localización en el mapa de yacimientos arqueológicos del 2001 en otro lugar, unos 700 metros al SE.

Vuelo Americano Serie B, 1956-1957 y fotografía reciente de Google Maps, 2018  (Diseño: Eduardo Pérez-Fernández © 2021)

De los 25928 m² de superficie compuesta por los elementos defensivos y el recinto, 24168 m² de la misma se han visto afectados por construcciones modernas, un 93% del total, por lo que lo incluimos como recinto fortificado en un estado de conservación crítico.

 

La Torre de Paredes, un recinto fortificado de cemento y ladrillo

Leyendas y tradiciones

Referencias a boleras de oro y a los moros en el entorno del recinto fortificado: “Na Cueva la Viña hubieren tao los moros, pero cuando la guerra ficieron ellí un nidu d’ametrealladores y estrozáronla; amás hoy ta tapada con un argayu tierra; también hai equí unes finques que llamen La Torre, porque anduvieron los moros” (Álvarez Peña, 2001:67)

Bibliografía

ÁLVAREZ PEÑA, A. (2001) Ayalgues. Lliendes de tesoros. VTP. Xixón.

GONZÁLEZ Y FERNÁNDEZ-VALLES, J. M. (1976), Miscelánea Histórica Asturiana. Oviedo.

GONZÁLEZ Y FERNÁNDEZ-VALLES, J. M. (1978), Asturias protohistórica, Historia de Asturias, 2, Ed. Ayalga, Salinas. Pp.65

RODRIGUEZ OTERO, V. (1988): Carta Arqueológica de Siero. Consejería de Cultura del Principado de Asturias. No publicada.

 

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