Los Castros de Degaña

Los Castros de Degaña

Recinto fortificado de Los Castros de Degaña (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2019)

Localización

Cercanías de la localidad de Degaña, parroquia del mismo nombre, Degaña

Catalogación

Es mencionado por primera vez por A. García Linares en 1970, siendo posteriormente, el 24 de junio de 1971 por José Manuel González y Fernández Valles, que lo dará a conocer en 1973. Incluido en la Carta Arqueológica del concejo de Ibias elaborada en 2004 por José Antonio Ron Tejedo, Ficha 6. Descrito brevemente por Alfonso Fanjul Peraza en su inventario de castros publicado en 2004 como torre vial medieval.

 

Régimen de Protección Legal

Incluido en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA) del 23 de diciembre de 2013 y en el Catálogo Urbanístico del concejo.

Descripción

Se localiza en un contrafuerte a 993 metros de altitud de morfología cónica en la ladera meridional de la Sierra de Degaña, delimitado por el arroyo de Los Oiros al W, la vaguada de Los Castros y la vega del río Ibias por el S. El recinto es de planta oval, ligeramente basculada hacia el SW, siendo su superficie interna irregular, con restos de construcciones derruidas. En su cima se aprecia una acumulación pétrea de cuarcita de 2,5 metros y forma de túmulo que conserva unas dimensiones de 15 x 14 metros que puede corresponderse a los restos de un bastión o torre. Un camino de 1,5 metros de ancho que asciende por la ladera SW en dirección NE podría constituir la entrada al recinto (Ron Tejeda, 2000).  

 

A la izquierda el promontorio donde se emplaza el recinto, foso munumental y al fondo, su división en dos fosos con el parapeto intermedio  (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2019)

El sistema de defensas se concentra en el N, donde un istmo unía el promontorio a la ladera. El principal elemento defensivo es un gran foso que fue excavado con ayuda de la red hidráulica destinada a la extracción de oro en la pared N. Tiene una longitud de 70 metros, 25 de profundidad y alcanza los 8 metros en la base. Hacia el W el foso se divide en dos con un parapeto intermedio.

En el sector NW del foso, se documentó una terraza en forma de media luna de 3 metros de ancho por 20 de largo que se pierde hacia el S y que pudo ser un foso colmatado. El escarpe interno del foso monumental culmina en una gran cantidad de derrubes, justo antes que bastión antes descrito, y que para el profesor González debían proceder de la ruina de una muralla. Su continuidad en el resto del perímetro no ha sido confirmada (Ron Tejeda, 2000)

 

Derrumbes en la parte superior del recinto (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2019)

Las labores mineras romanas afectan al foso y a la ladera inmediata al N, donde se trazaron dos conchas que avanzan ladera arriba y confluyen en un sistema de zanjas y canales difícil de precisar por la vegetación. Se localizaron dos estanques, el superior era de planta ovoide, partiendo de él un canal por el eje axial de la ladera, y el inferior, de planta circular y unos 8 metros de diámetro. También se han hallado restos de laboreo minero en el sector occidental del foso, que desciende hacia la reguera de Los Oiros a lo largo de 60 metros y en el margen izquierdo del mismo reguero, una corta que se abastece del estanque superior, conectándose ambos por una zanja canal de 90 metros de longitud (Ron Tejeda, 2000)

 

Periodización

Se refiere el hallazgo de varios objetos metálicos por un vecino de Degaña que no pudieron ser confirmados por el realizador del inventario arqueológico del concejo. Se trataría según el propio testimonio de su descubridor y de varios vecinos,  de varias monedas romanas, una fíbula de omega, unas tijeras y fragmentos informes de hierro. Se ha propuesto una cronología para el yacimiento con fases ocupacionales de Bronce e Hierro indeterminados y romano imperial (Ron Tejeda, 2000).

El yacimiento ha sido interpretado como posible torre vial medieval más que como poblado castreño (Fanjul, 2000:196)

Estado de conservación

Está cubierto por una tupida vegetacón de robles, retama y brezo. 

 

Leyendas y tradiciones

José Manuel González y Fernández Valles realizó una visita a Degaña el 17 de julio de 1967 recopilando leyendas sobre el lugar. Según su archivo particular, consultado por el realizador de la Carta Arqueológica del concejo, en Los Castros «habitaron los moros» y «un moro de los que estuvieron en la última guerra en Ponferrada dijo que en Los Castros había un tesoro y que si lo dejasen a él ir a Degaña, a los Castros, donde él se sentara lo encontrara con el zapato, que había oro molido. […] Se contaba que en Los Castros había un molino y todavía se conserva la presa de llevar el agua para moler» (Ron Tejeda, 2000) 

Bibliografía

FANJUL PERAZA, A.(2004) Los Castros de Asturias, una revisión territorial y funcional. Ayuntamiento de Teberga. pp. 196

FANJUL PERAZA, A.(2014) Los Astures y el Poblamiento Castreño en Asturias. Tesis Doctoral. Universidad Autónoma de Madrid.

GONZÁLEZ Y FERNÁNDEZ-VALLES, J. M. (1976), Miscelánea Histórica Asturiana. Oviedo. pp.138

RON TEJEDA, J.A. (2000): Carta Arqueológica del concejo de Degaña. Consejería de Cultura del Principado de Asturias. No publicada.

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