El Castrellón, un recinto fortificado inédito en el Cabo Vidio

por Feb 4, 2021

El Castrellón, un recinto fortificado inédito en el Cabo Vidio

por Feb 4, 2021Miscelanea

El Castrellón, un recinto fortificado inédito en el Cabo Vidio

por Feb 4, 2021Miscelanea

No deja de ser curioso que un recinto fortificado como el Castrellón haya pasado inadvertido. Y más aún en un lugar tan emblemático y visitado de la costa asturiana como es el Cabu Vidíu, en el concejo de Cuideiru. Puede que el impresionante paisaje que se puede disfrutar cuando se avanza por la pequeña carretera que lleva al faro, haya desviado la atención, consiguiendo mantenerlo oculto a la vista de todos. Y eso que nos encontramos ante uno de los recintos fortificados más grandes del sector costero asturiano, que perfectamente podríamos equiparar con la Campa Torres en Xixón o los grandes castros del interfluvio Navia-Eo. A continuación, vamos a presentar en sociedad al Castrillón de Cabu Vidíu. Agarráos, que vienen curvas!!!!

Arqueología desde el sillón

Todo ha cambiado en la arqueología con la aparición de las nuevas tecnologías de Información Geográfica (TIC). Cualquier arqueólogo, desde el sillón de su casa, puede hacer uso de las tecnologías LiDAR y SIG y obtener plantas topográficas lo suficientemente fiables para interpretar tanto restos arqueológicos conocidos previamente como incluso descubrir otros inéditos. Algo impensable años atrás.

Gracias a las tecnologías LiDAR y SIG, se pueden interpretar mejor los restos arqueológicos. Modelo digital de superficie y ortofoto de El Cabu Vidíu desde el W . (Diseño: Eduardo Pérez-Fernández © 2020)

Y así sucedió con el Castrellón. Fue durante el pasado invierno, aquí en Escocia, que es donde resido, mientas descansaba en casa después de una dura semana de trabajo. El hecho es que como nunca he dejado de añorar mi tierra, cuando tengo tiempo me da por pasarme las horas entretenido buscando nuevos yacimientos.

Y aquel frio día de enero estaba buscando en la costa del concejo de Cuideiru, más concretamente el espacio que media entre dos yacimientos ya conocidos previamente, La Garita de Ouviñana y La Garita de Val.louta. Tras visualizar un Modelo Digital del Terreno (DTM) unas estructuras lineales llamaron mi atención justo en el Cabo Vidio.

Eran unas grandes zanjas que cortaban la base de la península de acantilado a acantilado, similares a los fosos documentados en muchos castros costeros. «Esto me  suena a algo conocido» pensé. Así que me lancé nerviosamente a revisar toda la cartografía a mi alcance y la información catastral online a la búsqueda de algún topónimo del tipo «castro» o «castiello». Tan solo encontré uno, en las abruptas calas al SE del cabo, que recibían el revelador nombre de Castrellón. Sin embargo, no era suficiente, necesitaba recabar más información.

Imagenes históricas del Cabo Vidíu (Diseño: Eduardo Pérez-Fernández © 2020)

En este caso fueron las series fotográficas aéreas que ofrece el CNIG. ¡Aquellas trincheras estaban ahí, por lo menos, desde los años 40 del siglo pasado! ¿Cómo podía ser posible? Aunque todo empezaba a tener sentido, aún necesitaba la prueba definitiva. La herramienta Street View del visor de Google Earth me mostró, sin duda, que allí, en El Cabu Vidíu, había claros indicios de la existencia de un aparato defensivo desconocido.

¿Un recinto fortificado inédito de grandes dimensiones en Asturies y, además, en un lugar tan emblemático como era el Cabu Vidíu? Eso no pasaba todos los días. Ya no había marcha atrás, tenía que comprobar in situ que aquello era lo que yo pensaba. Y ya sabéis… antes de esta maldita pandemia, viajar era lo más fácil del mundo.

Visitando un enclave único

Era ya febrero, apenos unos días después, cuando el avión procedente de Edimburgo aterrizó por la mañana en el pequeño aeropuerto de Santander. Allí recogí el coche que había alquilado y me dirigí hacia Asturies, al encuentro de mi socio Félix Marcos, que ya estaba al tanto de mi llegada. En pocas horas y tras realizar una rápida visita el Castiel.lo Veneiro en el concejo de Tineo, ya nos encontrábamos en la costa pixueta. Atrás habían quedado las casas de Ouviñana y una estrecha carreterita entre verdes prados nos llevaba hacia el Cabu Vidíu.

Costa pixueta desde el Cabo Vidio (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2020)

Vigilados por las curiosas miradas de las gaviotas, que volaban haciendo círculos sobre nuestras cabezas, aparcamos justo en una pequeña área habilitada para ello. Desde allí, al fondo, podíamos divisar la alargada silueta del faro en el extremo terminal de la península y a poniente la pintoresca costa pixueta con sus entrantes y salientes. Mientras nos dirigíamos andando hacia el cabo, empezamos a tener el presentimiento de que nos acercábamos a algo extraordinario.

A nuestra derecha una amplia vaguada y sobre ésta un potente terraplén que a modo de barrera cortaba el paso a la península. Parecían los restos de un talud y un gran foso, ambos muy afectados por las obras de la carretera del faro. Conseguimos acceder al foso, andando por él hasta su extremo en los acantilados orientales pero la abundante vegetación nos impedía reconocer más estructuras. 

Sistema defensivo en la vertiente oriental del Cabo Vidio. (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2020)

Pese a todo pudimos reconocer un sistema de defensas compuesto por un conjunto de dos fosos y un parapeto intermedio que cortaban el itsmo. Exactamente lo mismo que había visualizado días atrás gracias al modelo digital del terreno. Al igual que en otros ejemplos conocidos de castros costeros, la finalidad de aquellas obras monumentales era la de proteger y evitar el acceso al recinto principal. Ya no había ninguna duda. Ante nosotros teníamos un recinto fortificado inédito.

Las defensas ocultas

Igualmente, conseguimos entrar a valorar el estado de conservación del conjunto. Saltaba a la vista que la zona peor conservada era la occidental. Aquí, las obras de la carretera que llevaba al faro habían rellenado casi completamente los fosos y se había llevado por delante una gran parte del talud. Pese a todo, aún confiábamos en encontrar los vestigios de los antiguos fosos tallados en los farallones cuarcíticos. 

Vista aérea del aparato defensivo del Castrellón. (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2020)

Éstos los pudimos reconocer bajo nuestros pies, las huellas de hasta tres fosos tallados en la cuarcita. Habían sido completamente colmatados por el relleno de la carretera y entre ellos, emergían a modo de testigos cuarcíticos dos parapetos intermedios.

Frente occidental del recinto fortificado, donde se aprecian los fosos tallados en la roca. (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2020)

Ahora sí. Estabamos ante uno de los recintos fortificados más grandes de la costa asturiana. Ahora solo quedaba preparar su ficha y entragarla lo antes posible en Cultura, para su futura inclusión en el IPCA y garantizar su preservación.

Un futuro incierto

Dos días después dimos aviso de su existencia en las oficinas de la Consejería de Educación, Ciencias y Deportes del Principáu d’Asturies. A partir de aquí, solo nos queda esperar su pronta incorporación al Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias (IPCA). Nosotros, durante este tiempo, nos centraremos en preparar una publicación sobre éste y otros yacimientos inéditos que hemos identificado.

Vista general del Cabo Video y el sistema defensivo en el istmo de la península. (Imagen: Eduardo Pérez-Fernández © 2020)

Mientras tanto, que sigan las olas golpeando a los pies del Cabu Vidíu y que desde su privilegiado emplazamiento los asturianos continuen disfrutando de uno de los paisajes costeros más impresionantes del cantábrico, que El Castrellón, continue durmiendo en paz hasta que descubramos sus secretos.

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